sábado 21 de noviembre de 2009

Canción de Cuna para un niño vago




Un niño vago encontró una niña vaga hace dos años. 21 de noviembre de 2007, empezabamos, días oscuros, fríos, caminatas errantes, madrugadas, la vida: dulce.


Canción de cuna para un niño vago - Victor Jara

jueves 15 de octubre de 2009

Escaparate homenaje a Liliana en Bilbao

Instalación realizada por Edurne.

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Gracias!

sábado 5 de septiembre de 2009

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Liliana Enamorada
Yo enamorado

En la montaña
Junto al pequeño mezquital
la locura juega y gana
En la montaña
Junto al mezquital
la beso y me lleno de oro


(Escrito el 20 de enero de 2008, después de una excursión a Xico, un día hermoso).



Hoy cumplo años y la soledad eriza mi corazón, escucho Walkin´blues de Robert Johnson y lloro. La vida y el absurdo, me siento incompleto, pero sigo hasta el final.

En un rato iré a Xico, para recordar nuestros pies humedos por la larga caminata, el pulque, nuestro humilde almuerzo, la subida al cerro, el amor, el sexo, la locura, la pasión...la vida.

jueves 13 de agosto de 2009

Abuela, de la serie Sueños de Cuautepec

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Celebramos el cumpleaños de Liliana con su talento: Abuela, de la serie Sueños de Cuautepec, 2008.

24

Hoy cumplirías 24 años. Puedo imaginarte emocionada haciéndote la dormida esperando que te bese y te cante. Son las siete y media de la mañana y nos besamos hasta mediodía. Luego me pedirías escaparnos, nos vamos de la ciudad de hierro, nos vamos a caminar a los cerros, tomamos pulque, hacemos el amor bajo algún árbol. Como siempre alguien espia y nos da miedo, nos levantamos y corremos, a lo lejos vemos la tormenta. Jugamos a que eres ciega y te llevo como lazarillo y luego repentinamente te beso y te gusta. Cantas canciones de Julio Jaramillo y me platicas de tu abuela. Me platicas de cosas hermosas y yo veo esos ojos hermosos.
Caminamos tanto que te duelen los pies y te los acaricio y te digo lo que siento y me miras y no dices nada y nos quedamos en silencio, y los dos sabemos.

hace mucho cayó tenochtitlan te dije alguna vez...


te amo

miércoles 22 de julio de 2009

Azoteas



A dos meses del Temblor.

Muchacha en Parque de diversiones.
Un video realizado en la azotea de nuestra primera casa. Mayo 2008

El texto de Liliana me lo ha pasado Mextli.


Todas esas personas acostadas sobre el pavimento mirando el techo lleno de estrellas, esas estrellas que te hacen pensar en lo pequeño que eres, más pequeño que una Morona d pan y aún más pequeño que un pedacito de mitocondria, toda esa gente tirada en el techo de mi casa porque habían descubierto que ya nada era prescindible que lo único que se podía hacer en ese momento era recostarse y mirar el cielo. pensar en el mañana, en el mañana de despertadores y de autobuses a reventar, de tráfico y de itinerantes momentos de felicidad forzada, eran ahora irrisorias historias para contar después, ahora no, ahora con la inmensidad de encima , no.


Hace mucho tiempo cuando yo era chiquita, tan chiquita como un pedacito d mitocondria, a mi mamá le gustaba lavar todo lo que podía ser mojado y secado, lavaba tanto …creo que por nostalgia, nostalgia de un pasado que se le perdió entre los hijos y el trapeador. La nostalgia más triste es la nostalgia de algo que siempre esperaste y nunca pasó a lo mejor pasó y nunca te diste cuenta y lo miraste partir pensando que volvería; pero nunca volvió. Mamá quería ser bailarina, y no se en qué momento todo se le escurrió por el vientre y así fue como empezó a lavar ropa, lavaba para enjuagarse el alma de tanta nostalgia. En ese entonces yo no entendía de nostalgias , cuando eres tan chiquita como un pedacito de mitocondria no te caben tantos recuerdos, es por eso que yo me dedicaba a perderme entre el laberinto de sábanas blancas, corría entre el olor a cloro y me convertía en una ballena que nadaba en un mar inmensamente blanco, a veces la ballena miraba hacia arriba y veía el cielo azul , entonces exhalaba y sacaba un chorrito de agua por la espalda, allí es donde agarré esta costumbre de visitar azoteas, ahora ya no soy una ballena por que cuando creces vas dejando que la cotidianeidad se apodere de ti y dejas de mirar hacia arriba, pero cuando te encuentras en una azotea , estás arriba de todas las casas lo único que puedes ver es el cielo y abajo el mar de casas y gente, y puedes navegar y la ropa que está en los tendederos se empieza a hinchar y se convierte en las velas que te van a ayudar a que ti casa se desprenda del pavimento y así puedas comenzar el viaje.

Liliana Castillo R.

martes 14 de julio de 2009

Nota acerca de Liliana en www.delvallede10.com.mx

Aquí les dejo el link de la nota que escribió y grabó Berenice Balboa.



http://www.delvallede10.com.mx/detalle464.html





Gracias